Voluntariado
Proyecto de Comedor Social.
Hace ya un tiempo, casi dos años, comenzamos desde la parroquia de Nuestra Señora de Atocha, en Madrid, un proyecto precioso a través de Cáritas parroquial. Asumimos que los últimos martes de cada mes, organizaríamos una cena en el Comedor Social de San José, en Puente de Vallecas.
Al principio el proyecto surgió simplemente en dar una cena ese dia, pero al poco comprendimos que queríamos dar algo más, queríamos dar dignidad, atención, cariño, dar importancia a los usuarios de ese comedor, mucho de ellos familias enteras, y crear, dentro de nuestras pocas posibilidades, un menú digno de un restaurante de siete tenedores.
Y en esas estamos…
Cada último martes de mes, organizamos esa cena…. lo bonito de este proyecto, es que cada día han ido aumentando los voluntarios, ademas de los habituales, esos que estamos metidos en todos los proyectos, se ha sumado gente que gracias a esto de partir kilos de cebollas, se han unido a una comunidad cada vez más grande e integradora: jovenes, mamás, jubilados, familias enteras… un montón de personas que son las que dan sentido a este proyecto y hacen que nuestra comunidad, tenga sentido…
La parte más constante, la llevamos entre Alejandro y yo mismo. Alex se encarga de hablar con el comedor, de temas logísticos, de solucionar algunos problemas… y yo de la parte fácil, elaborara el menú, comprar y mandar a los voluntarios que tiene que hacer, jejeje.
Actualmente, somos casi 60 voluntarios inscritos, una pasada!!! Lógicamente no viene todo el mundo cada martes, pero si nos juntamos unas 20 personas, manos que son imprescindibles para elaborar una cena, desde cero y para casi 120 personas, entre los que cenan allí y los que se llevan un tupper.
Y claro, hay que hacer de todo, la compra de todo lo que necesitamos, se suele realizar el mismo lunes, ya que nuestra logística dificulta mucho el almacenar frescos (verduras, carnes, frutas….) A las 16’00 de los martes de comedor empezamos a preparar la cena, hay mucho que pelar, partir y elaborar, por eso es tan importante cada mano que esta ese dia. Esa primera hora es fundamental, si no partimos los 10 kilos cebollas o zanahorias, no se puede arrancar el sofrito para hacer la carne, y así con todo….
No hay congelador, no hay horno, y la cocina, a veces, cuesta pasar entre los voluntarios, pero aun así, siempre conseguimos dar un primero, un segundo y un postre.
En los postres es donde más hemos mejorado, gracias a María, que le apasiona la repostería y pone todo su saber, corazón y ganas cada día, hemos subido la calidad del postre a unos niveles brutales.
Y a las 20’00 arrancamos el primer turno de cena… wow!!!! que momento siempre…
Después de rezar con ellos, ya que creemos que no sólo hay que alimentar el cuerpo, sino también el alma, empezamos a servir a un comedor repleto de gente y otras tantos en la calle esperando para poder cenar en un segundo turno… Y aquí empieza el milagro… el milagro de que un grupo de voluntarios de una parroquia, consigue dar dignidad a las personas, consigue elevarlos como personas y hacerles sentirse cuidados y valorados… y ese es el verdadero objetivo, nuestra finalidad y meta.
Y que hacemos para esas cenas? Bueno con los problemas logísticos de no tener horno, ni congelador (ni a veces neveras que consigan enfriar el postre…), sin opciones de productos caros, sin poder descongelar productos… pues nuestros menús se basan en verduras frescas, carne de pollo o cerdo y un postre rico.
Así, algunos de los últimos menús hemos preparado:
Crema de puerros y pera al azafrán
Pollo en salsa de tomate especiado y albahaca
Manzana asada sobre crema inglesa
Crema zanahoria, hinojo y tomate
Albóndigas de butifarra con salsa cremosa con chocolate
Crema de naranja con crujiente de caramelo
Minestrone con alubias y espinaca
Lomo en salsa oscura y arándanos, con guarnición.
Vasitos de tiramisú
Sopa castellana
Pollo con salsa cremosa de puerro y champiñones con guarnición
Cremoso de yogurt con confitura de frutas
Crema de zanahoria y miso con garbanzos crujientes
Ragú a la Puttanesca sobre base de polenta, albahaca y lascas de parmesano
Gofre con ganache de chocolate
¿a que son apetecibles los menús?
¿Te animarías a participar en un proyecto así? Si quieres, este proyecto está abierto, lo que más hace falta ahora, son personas que ayuden a fregar y limpiar, o si eres un experto chef, siempre serás de utilidad 😉
Por supuesto, si quieres contribuir económicamente a sustentar este proyecto (actualmente se paga de forma integra de recursos propios destinados a Cáritas Parroquial), pues te esperaremos con los brazos abiertos, y si tienes una carnicería, frutería, o eres una gran superficie, estaremos encantados de que patrocines el proyecto o parte de él.
¿Te animas?
